En la candidez de la ignorancia
Tomamos créditos de la vida
La vanidad con arrogancia
No repara en tejidos
Fondillos rotos del alma
La codicia, en medidas menos
Reivindicad ingenuidades
Pedid ayuda al cielo.
Letras que son porción de vida,- en ellas, vivimos colores, sabores, y todas sus fragancias,- la vida al igual que un fruto, nos regala sus entrañas dulces, como también en algún mordisco nos demuestra que puede ser amarga.
En la candidez de la ignorancia
Tomamos créditos de la vida
La vanidad con arrogancia
No repara en tejidos
Fondillos rotos del alma
La codicia, en medidas menos
Reivindicad ingenuidades
Pedid ayuda al cielo.

De entre sus hojas un libro,
-el pasado devolvió
Un ayer… hoy me habló,
-de enseñas olvidadas…
De alegrías frente al sol…
-de rubores con la luna
Chispas en el alma
Heraldos de la vida
Un pasado que cotiza
Flores secas
De cumplidas quimeras
En mis manos sus semillas
De las pendientes, el ayer
…hoy me habló.
Gigante rueda la del tiempo
Redonda cual moneda
Que no reconoce obstáculos
Que no claudica
Apagando recuerdos
Nublando el alma
Aplastando corazones
Pagada con memoria
Comprimiendo ayeres
Que reduce o magnifica
La dicha a segundos
A horas los padeceres
Desde el infierno vemos
El horizonte un cielo
Construcción que el tiempo engulle
Transformándose en esencia
Gigante rueda la del tiempo
Un gran círculo
Su gran condena
Prohijada por la vida
Con la pasión no puede.

Espíritu que sabe…
Que no hay olas en un estanque
-ni éxtasis sin cúspides.
En la inclemencia de la zozobra
-hasta descubrir que está vivo…
-por la playa, sorteará naufragios.
Cuidado de no llevar anclas,
-aunque el destino prometa encalles.
A exhalar tinieblas del alma,
-nuevamente se hará a la mar.

Acompañado en sus soledades con el viento
-y el sol como abrigo
No sido conocido de la envidia, no podía sino amar
-con devoción, a esa águila que se alejaba, emulando sus ansias.
Figurando senderos en el aire, en la suavidad de sus alas
-recorrer distancias.
Contemplando desde lo alto de aquel risco,
-sospechaba un creador.
Acompañando sus soledades con el viento, y el sol como abrigo…
Le alboreaba…
La idea de un amigo.

Todavía es temprano pensaba, mientras caminaba hacia su casa.
Si queda mal llegar tarde, hacerlo temprano puede ser peor, me dije, mejor hago tiempo en un bar.
Había mucha gente, el lugar estaba repleto, todas las mesas estaban ocupadas-
Mozo… mozo…
-Si señor, dígame…
Con una mesa chiquita me conformo, estoy solo
Sígame me dijo
-Esta es…y aquí está su copa de vino, agregó,- que la disfrute señor.
Espere… espere, antes de irse, explíqueme como supo lo que iba a pedir?,
-La verdad señor… solo lo supe, y, permítame hacer una sugerencia con respecto al vino que está en su copa,- bébalo con lentitud… cuidando de que nada escape a sus sentidos,-concluyó y se fue.
Miré la hora,… me puse cómodo y alcé la copa, con un poco de intriga, debo admitirlo, pero solo se trataba de vino y sin más preámbulos, apuré el primer sorbo; solo entonces pude justificar la recomendación.
De manera espontánea y sin pretenderlo, me transporté de la misma forma que lo haría por dentro de un gran libro, solo que en lugar de avanzar en sus páginas, lo hacía en sentido contrario, volvía a páginas pasadas, muy anteriores en el tiempo como buscando y hallando,… guiado por evocaciones.
Un sabor dulce me invitaba a seguir aquel aroma, estaba seguro que te encontraría, sino en el sitio de siempre,… seguro llegando; es que nos necesitamos como el aire, para vivir, nos respiramos.
Allí estás, como conformando la pintura que justifica mi existencia.
He llegado mi amor, y una vez más, desplegaremos alas, alas que no precisan brújula, el espacio, el universo,… somos nosotros, nosotros nuestro paraíso.
- Señor,-… señor, perdón señor, pero necesito la mesa,-
Sí, sí, seguro, me quedé dormido, no sé que pasó, se lo juro-
- Está sorprendido y lo entiendo, usted no había venido antes ¿verdad?
No, se lo aseguro y no se si vuelvo después de este papelón-
- Nada de papelón, usted no tiene la culpa y no podía saber lo que pasaría antes de que pasara,- ¿le gustó el sueño que tuvo?
¿Como supo usted que soñaba…?
- Sucede que en esta mesa, solo eso se puede hacer.
A caso, me va a decir que es una mesa que está hechizada...?
No es la mesa sola, también necesita que esté la copa con el vino.
Dígame, ¿sin el vino, no funciona?
-Sí, el vino debe estar, solo que si no bebe tan siquiera un sorbo, su sueño va a ser diferente.
No me deje con la duda, de que manera se puede cambiar un sueño?
- Probando o dejando de probar de la copa, lo atestiguan quienes acuden a la mesa con cierta frecuencia; alguien me lo explicó
Utilizando una metáfora.
Lo escucho
- Un parroquiano me lo dijo de esta manera;-es un paseo por el libro de su vida, imagínese la rosa más hermosa, jamás vista… solo que si no prueba de la copa, esa rosa, vendrá con todas sus espinas.