
Se necesita para sazonar
Hasta hallarle el gusto
No más que voluntad
La que apura el hervor
Que sal o azúcar
No deberán faltar
Más si buscas colores
En el corazón los hallarás
Que la vida es fuego
Que no as desperdiciar
Letras que son porción de vida,- en ellas, vivimos colores, sabores, y todas sus fragancias,- la vida al igual que un fruto, nos regala sus entrañas dulces, como también en algún mordisco nos demuestra que puede ser amarga.
Desde lo alto de un risco, desafiando inclemencias
un distante faro invitaba con sus guiños.
A no huirle a lo profundo.
A no temer abismos.
A no renunciar a la sustancia.
Que como únicos, cada quien tiene su mar
Que la felicidad está en las olas, esas, las del estado de bienestar, la que más temprano que tarde, se desharán en su cresta.
En el justo momento, cuando las ansias plasman en perfección, los anhelos sucumben, cual castigo en eternas arenas.
Como espíritus expuestos, maltrechos, y sin camuflaje refugiados entre las piedras, esperarán en otra marea, que la mar adentro les devuelva, esos momentos de gloria y sin tiempo.
Instantes que aunque efímeros, emulen; cual divinidad en su contemplación del séptimo día.
Diario de un bebé
Sólo llorar y no entender, el cruel desarraigo
Cuando la luz vi... nada podía hacer
Brazos me protegían,... de aquello que no entendía
Más que llorar no podía,...y encontrar en arrullos amparo
En el cariño sin reparos y en pechos saciadores
Al amor descubrir.
En batallas de trastablillos a la gravedad sucumbir
Claudicando pretensiones,... el primer beso le daba
Grandes obras vendrían, la dócil tierra era mía
Solo tiempo le pedía, argamasa y moco podían
Sin más esfuerzo mostrar, a otros seres que había
Hojas, gusanillos y hormigas,- una naranja se resistía
Los pájaros no entendían, que eran míos sus colores
Que yo mandaba en esa mar.
La interrupción vendría,... como el perfume anunciaba
Para otro día, el ajuste de las cuentas quedaba
Con risotadas de altura, a otra fiesta me iba
Agua, burbujas y alguna lágrima extorsiva
Solo unos pechos rebosantes,... me resarcirán la afrenta
Hipnótica revancha en el amor
En mi mundo sin dientes.