Quienes me honran con su visita

Letras que son porción de vida,- en ellas, vivimos colores, sabores, y todas sus fragancias,- la vida al igual que un fruto, nos regala sus entrañas dulces, como también en algún mordisco nos demuestra que puede ser amarga.

miércoles, 21 de abril de 2010

Esa copa

Todavía es temprano pensaba, mientras caminaba hacia su casa.

Si queda mal llegar tarde, hacerlo temprano puede ser peor, me dije, mejor hago tiempo en un bar.

Había mucha gente, el lugar estaba repleto, todas las mesas estaban ocupadas-

Mozo… mozo…

-Si señor, dígame…

Con una mesa chiquita me conformo, estoy solo

Sígame me dijo

-Esta es…y aquí está su copa de vino, agregó,- que la disfrute señor.

Espere… espere, antes de irse, explíqueme como supo lo que iba a pedir?,

-La verdad señor… solo lo supe, y, permítame hacer una sugerencia con respecto al vino que está en su copa,- bébalo con lentitud… cuidando de que nada escape a sus sentidos,-concluyó y se fue.

Miré la hora,… me puse cómodo y alcé la copa, con un poco de intriga, debo admitirlo, pero solo se trataba de vino y sin más preámbulos, apuré el primer sorbo; solo entonces pude justificar la recomendación.

De manera espontánea y sin pretenderlo, me transporté de la misma forma que lo haría por dentro de un gran libro, solo que en lugar de avanzar en sus páginas, lo hacía en sentido contrario, volvía a páginas pasadas, muy anteriores en el tiempo como buscando y hallando,… guiado por evocaciones.

Un sabor dulce me invitaba a seguir aquel aroma, estaba seguro que te encontraría, sino en el sitio de siempre,… seguro llegando; es que nos necesitamos como el aire, para vivir, nos respiramos.

Allí estás, como conformando la pintura que justifica mi existencia.

He llegado mi amor, y una vez más, desplegaremos alas, alas que no precisan brújula, el espacio, el universo,… somos nosotros, nosotros nuestro paraíso.

- Señor,-… señor, perdón señor, pero necesito la mesa,-

Sí, sí, seguro, me quedé dormido, no sé que pasó, se lo juro-

- Está sorprendido y lo entiendo, usted no había venido antes ¿verdad?

No, se lo aseguro y no se si vuelvo después de este papelón-

- Nada de papelón, usted no tiene la culpa y no podía saber lo que pasaría antes de que pasara,- ¿le gustó el sueño que tuvo?

¿Como supo usted que soñaba…?

- Sucede que en esta mesa, solo eso se puede hacer.

A caso, me va a decir que es una mesa que está hechizada...?

No es la mesa sola, también necesita que esté la copa con el vino.

Dígame, ¿sin el vino, no funciona?

-Sí, el vino debe estar, solo que si no bebe tan siquiera un sorbo, su sueño va a ser diferente.

No me deje con la duda, de que manera se puede cambiar un sueño?

- Probando o dejando de probar de la copa, lo atestiguan quienes acuden a la mesa con cierta frecuencia; alguien me lo explicó

Utilizando una metáfora.

Lo escucho

- Un parroquiano me lo dijo de esta manera;-es un paseo por el libro de su vida, imagínese la rosa más hermosa, jamás vista… solo que si no prueba de la copa, esa rosa, vendrá con todas sus espinas.

3 comentarios:

Gladys Pacheco Leiva dijo...

Casper, este cuento es precioso me ha gustado
muchisimo, perdona por tardar en venir,note
habia visto preciosa entrada,muy buen cuento
de verdad me entretubo, te felicito un agrado
conocerte un placer leerte.
Un abrazo grande hasta pronto.

Mery Larrinua dijo...

wow! que cuento tan bueno!!!
un abrazo

Norma Ruiz dijo...

Casper:
bienvenido a mi blogs.
es un placer contar con tu companía.
interesante relato
abrazos