Amigos, en este tiempo que estuve ausente, he acumulado deudas y de las más caras que hay que son las del afecto.
Ha algunos he podido visitar y dejarles un comentario, pero como sabemos el tiempo es tirano y todos se merecen ser leídos e interpretados con el mayor de los respetos.
Retomando mi espacio pretendo con este pequeño relato, robarle una sonrisa ha ese niño que todavía conservamos, y al que solemos acudir cual reducto de ternura.
Un gran abrazo
Navaja afilada

Sí, es que tenía que pensarlo bien, el lugar para una primera cita tiene que ser preciso, sin mucha gente que desvíe la atención, sobre todo de las miradas indiscretas que por aquí sobran.
Por las dudas me vine un poco antes, bueno…como media hora antes, y traje flores de las que le gustan…creo,- escuché decir que el que espera desespera, y nada tan cierto; mejor me busco un buen árbol y voy tallando un corazón bien grande para que quepan bien nuestros nombres, y además la fecha que es muy importante; Mmn…si, ya está, quedó muy bueno, shhh… alguien viene… levantolasfloresalivaenelpeloysalgo,-¡Juanito!!!,¿Que haces aquí y no en la escuela???, eehhhesquefaltólamaestramamá!!!… miratecompréflores.