
Acompañado en sus soledades con el viento
-y el sol como abrigo
No sido conocido de la envidia, no podía sino amar
-con devoción, a esa águila que se alejaba, emulando sus ansias.
Figurando senderos en el aire, en la suavidad de sus alas
-recorrer distancias.
Contemplando desde lo alto de aquel risco,
-sospechaba un creador.
Acompañando sus soledades con el viento, y el sol como abrigo…
Le alboreaba…
La idea de un amigo.